
![]()
ROMÁNICO
EN NAVARRA, recorridos
AIBAR y LEACHE
A Aibar llegamos desde Gallipienzo volviendo a la NA-132, tras recorrer 7 km. desde el cruce.
En esta hermosa población medieval tenemos dos visitas obligadas, la primera en la parte alta del pueblo, la Iglesia de San Pedro, construida hacia 1140.
Fue
una obra de importancia, debido a que se edificaron tres naves, e las que
se conservan tres tramos; la nave central es el doble de ancha que las laterales.
Tiene pilares cruciformes con medias columnas adosadas. La central está cubierta de bóveda de cañón, y de cuarto de cañón las dos
laterales. Los capiteles, con cimacios ajedrezados y con diversos motivos
vegetales, presentan variados temas:
vegetales, decoración animal, figuras humanas junto aves y cuadrúpedos afrontados; una sirena de doble cola en
el capitel del lado del Evangelio y monos en tres de las caras en el capitel al lado de
la Epístola.
Esto
es lo único
que subsiste de la construcción románica, junto a una portada situada en el
lado del Evangelio, de
arco de medio punto ligeramente abocinada con dos arquivoltas lisas,
que presenta
una decoración de pomas en el intradós y un guardalluvias ajedrezado,
descansando sobre pilastras con imposta también ajedrezada.
En la parte baja del pueblo, a pie de carretera, tenemos la Iglesia de Santa María de la segunda mitad del siglo XII.
La Iglesia de Santa María, es de una sencillez y simpleza absolutas, nada destaca en ella, si no son sus ajustadas proporciones.
Se
accede a su interior por una portada a los pies en el lado de la
Epístola, es de arco de
medio punto abocinada con cuatro arquivoltas simples
sobre pilastras con una imposta biselada. Tiene un tímpano liso.
Tiene
una sola planta de cuatro tramos y ábside semicircular, con un
contrafuerte axial y tres laterales, modillones lisos para sustentar el tejaroz
y espadaña sobre el hastial. Dos vanos en los laterales del ábside y otro a
los pies, todos ellos de medio punto abocinados con gran derrame.
En el interior la nave está cubierta de bóveda de cañón apuntado
sobre dobles arcos fajones que descansan en pilastras y columnas adosadas con
capiteles decorados con motivos vegetales. El ábside tiene bóveda de horno.
Cuatro Kms. antes de llegar a Aibar se encuentra esta villa, que el Rey Sancho el Fuerte donó en el año 1195 a la Orden de San Juan de Jerusalen.
La
iglesia de La Asunción de Nuestra Señora, que es la que visitamos, data de
principios del s. XIII. Posteriormente sufrió modificaciones y ampliaciones,
pero conserva de su
construcción
inicial los muros correspondientes a los cuatro tramos de la nave y el ábside
dividido en cinco lienzos por contrafuertes. Se puede observar donde finalizan
éstos el añadido para el recrecido de la bóveda que podemos ver en la
actualidad, de crucería simple con nervios descansando en
ménsulas.
De
su origen también conserva la parte baja de la torre, que tiene anexionados dos
cilindros por donde discurren las escaleras interiores y presenta cuatro vanos
de medio punto, cegados el del norte y el del este.
En el lado sur vemos una hermosa portada románica de medio punto abocinada, con tres arquivoltas baquetonadas sobre columnillas que tienen unos pequeños capiteles historiados con una imposta en la que se reproducen serpientes.
Por último, destacamos el tímpano con un hermoso Crismón Trinitario y lleno de simbolismo.
![]()